miércoles, 22 de marzo de 2017

El Estacionamiento de la Uni

Hace muchos muchos años, cuando se usaba mandar cadenas de correo electrónico con una presentación de Power Point adjunta por Hotmail, me llegó una de la cultura del "slow-down", o algo así se llamaba. Era en Suecia, Suiza, o algún país ficticio de Europa de esos que te cuentan como que han resuelto todos los problemas de Occidente y ya de grande reflexionas que quizá era un mito. Esta cultura era supuestamente lo contrario a la vida rápida que hay en América, donde comemos comida chatarra y no tenemos tiempo para nuestras familias, y venía con un ejemplo que se me quedó muy grabado.

El narrador decía que por acá normalmente si llegas temprano a tu trabajo corres a ganar el lugar más cercano posible, pero allá en su país lento, si alguien llega temprano se estaciona lejos, porque tiene tiempo de caminar, y así la persona que vaya tarde va a encontrar un lugar cercano y no perderá tanto tiempo.

En mi pequeña universidad y en mi trabajo, si vas tarde ya valiste, no vas a encontrar estacionamiento. Detesto profundamente buscar estacionamiento, prefiero pararme lejos y caminar, así que ahora que me metí a clases de idiomas en la Unison, me iba con 20 minutos de anticipación y me estacionaba a muchas cuadras de distancia. Cuál fue mi sorpresa que la vez que se me hizo tarde encontré lugar sin problema en el estacionamiento oficial, y así las veces posteriores que sucedió.

Resulta que al ser una universidad grande mucha gente no tiene clases corridas entonces en el cambio de hora muchos carros se van y puedes encontrar lugar.

Esta idea de que al que va temprano le va mal y el que llega tarde es recompensado con un buen lugar de estacionamiento nos genera una instantánea sensación de repulsión e injusticia (Cabe mencionar que encontrar estacionamiento aquí es un arte, hay que ser muy preciso con la hora y observador). Pero también te da cierta paz si vas tarde, me recordó a la cadena de correo sobre el "slow-down".

¿No es esa idea de el que ganó ganó muy parecida al pensamiento gringo libertario? "Pull yourself up by your bootstraps". Extremo individualismo, competencia. En cambio si llegas tarde y no hay castigo, y si llegas temprano y tienes chance de caminar, de alguna manera se emparejan los horarios de ambos ¿Socialismo de estacionamientos?

Claro que todo esto no tiene sentido, porque en un país utópico no necesitaríamos carros sino tendríamos un transporte público eficiente y los estacionamientos no serían un problema.

domingo, 19 de marzo de 2017

Los cristianos son los nuevos fariseos

La biblia cristiana se puede resumir de la siguiente manera :

Los judíos tenían chocomil millones de reglas, Jesús llegó y dijo "todas esas reglas valen ñonga lo que importa es que se amen los unos a los otros".

Si no me creen por ahí hay un pasaje en el que discuten si los paganos convertidos deben de circunsidarse. Incluso los 10 mandamientos de Moisés se resumen en eso (si matas a alguien no lo estás amando).

Sin embargo con el tiempo los cristianos están volviendo a tener chocomil millones de reglas: quesque la familia debe ser hombre y mujer, que no vayas a misa en shorts, hasta una señora que no quería entrar a un casino a buscar a alguien porque es lugar de PECADO. Claro esta gente suele ser la más hipócrita. Y luego citan el antiguo testamento, esa parte de la biblia de la que los padres te dicen que Dios aún no se revelaba por completo para justificar toda la violencia que tiene. Aprendan a interpretar textos de acuerdo al tiempo, el deuteronomio ya no aplica.

¿De qué te sirve no comer carne en viernes de cuaresma si vas a ver a alguien necesitado y lo vas a mandar al diablo?

No vas a hacer un mundo mejor con reglas tontas de pureza, por eso nadie quiere a la iglesia.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Combate

Cuando me fui de intercambio entré al club de esgrima para aprovechar una actividad que no se encontraba en mi ciudad natal. Al momento de enfrentarme con alguien no tenía la más mínima idea de lo que estaba pasando, sólo veía espadazos venir hacia mí y trataba de cubrirme y tirar como pudiera. Uno de los chicos me dijo "Así es al principio, no sabes que está pasando, pero ya después podrás ir pensando qué hacer".

Hoy, después de 4 años de practicar artes marciales, pude notar qué era lo que el otro estaba haciendo, pude pensar y llevar a cabo una estrategia para defenderme, pude aguantar golpes sin desesperarme, pude contraatacar.

Y lo más importante, no me bofié.